Pollitos en fuga y el teorema de Coase

Image

Hacía frío, y cuando el autor terminó de leer la sentencia se reclinó en su asiento; juntó las puntas de los dedos y adoptó su expresión más imperturbable. Supo que jamás olvidaría aquél caso, dada la singularidad de eventos que le dieron lugar.  Pollitos… 

El título adelanta una cuota de humor, pero el caso que se citará, se relaciona con el —¿aburrido?— Teorema de Coase.  Dejando el humor de lado, tendré la ocasión para hacer uso de una herramienta del Law & Economics, una vez más.  Será explicada en abstracto y Usted, si la comprende, podrá emplearla cotidianamente.

El trabajo procura demostrar los seis puntos del Teorema de Coase  —sin ello el lector no entenderá una jota— y cómo éste puede aplicarse para resolver conflictos, llegando a situaciones más eficientes.  La moraleja del trabajo, es inculcar la importancia de la eficiencia de las soluciones, y —lo que es más importante— qué deben hacer los legisladores y jueces.

Una aclaración para la lectura:  El trabajo le dará muchos más resultados si lo lee completo.  Sin embargo, puede leer esta introducción y sólo uno de los tres parágrafos que lo componen, que sin ser compartimientos estancos, se auto abastecen.

El autor, quisiera poder agradecer a dos profesores (JVS y GDC), y a un compañero de estudios (AEC), que en cierta medida, han servido de inspiración para el trabajo; a ellos.

* * *

 §1.   Hola Señor ¿En qué consiste el Teorema de Coase?

Gracias por lo de Señor, pero basta de mentiras.  El Teorema de Coase, no es un teorema.  El desengaño me llegó luego de consultar la página 744 de mi querido Mochón y Beker de tapa azul, donde se sostiene que se trata de una ‘idea’.  Pero para propósitos expositivos, no vale la pena querer desprestigiar al ¿teorema?  Dejemos de lado esta discusión.

Lo cierto es que la idea que tuvo el bueno de Ronald Coase —brillante economista, profesor, publicista, galardonado con el Premio Nobel, y muchas cosas más—, puede simplificarse, diciendo que: (i.) Si existe un conflicto; (ii.) Si los derechos están claramente definidos; (iii.) Sin importar el derecho aplicable; (iv.) Si las partes negocian; y (v.) Si los costos de transacción tienden a cero: (vi.) Se llegará a un resultado eficiente.  Listo, lo dije.

Explicado así, no podría yo, querido lector, culparlo por querer hacer numerosas preguntas antes de continuar.  Se me ocurren: ¿A qué se refiere con derechos claramente definidos? ¿Qué son los costos de transacción? ¿Por qué no importa el derecho aplicable? ¿Si no importa el derecho aplicable para qué sirve que esté bien definido? ¿Qué entiende por eficiente?

En mi experiencia personal, es ínfimo el porcentaje de lectores que ha logrado entender el funcionamiento de la idea de Coase.  Si mal no recuerdo, sólo dos personas de un curso de sesenta personas logró comprenderlo y aplicarlo a su vida cotidiana para obtener más provecho.  Sin embargo, eso no me desalienta: Pienso que Usted puede entrar en ese pequeño número.

Por favor, confíe en mí y en la cita del propio Coase en The problem of social cost, que he resumido más abajo para no aburrirlo.  Un ejemplo sin lugar a hesitación, aclarará todas sus dudas:

[Consideremos primero el caso de Sturges vs. Bridgmarn … [e]n este caso, un panadero … usaba dos amasadoras en su negocio … Un médico vino a ocupar el predio vecino. La maquinaría del panadero no le causó daño al médico hasta que, ocho años después de haber ocupado el predio, construyó un consultorio en la parte posterior de su jardín contiguo a la panadería.  Entonces notó que el ruido y la vibración causados por la maquinaria del panadero le hacían difícil usar su nuevo consultorio.]

Hasta aquí, tenemos la exposición de un conflicto, como he dicho en el punto (i.) arriba.  Hay vecinos.  Hay ruidos y vibraciones; hay perjuicios.

[El médico inició entonces acción legal para forzar al panadero a cesar el uso de la maquinaria … El fallo de la Corte estableció que el médico tenía derecho de evitar que el panadero usara su maquinaria.]

Aquí, vemos cómo están definidos los derechos a los que me referí en el punto (ii.) más arriba.  Quién ‘tiene’ derecho.  Eso se determina por leyes, y por las sentencias que interpretan esas leyes.  En tanto ambas sean congruentes, los derechos estarán claramente definidos.  Si los derechos no están definidos —porque las leyes son ambiguas; o porque las sentencias tienen resultados aleatorios—, las partes difícilmente negociarán; y preferirán ir a juicio para saber quién tiene razón (o derecho).

[Pero, por supuesto, podría haber sido posible modificar el resultado …  mediante un convenio entre las partes. El médico hubiese deseado renunciar a sus derechos y permitir que la maquinaria continuara actuando si el panadero le hubiese pagado una suma de dinero que fuese mayor que la pérdida de ingresos que sufriría por tener que trasladarse … El panadero hubiese estado deseando hacerlo —pagarle— si la cantidad que debería pagar al médico fuese menor que la disminución del ingreso que sufriría si tuviese que cambiar su forma de operación en esta ubicación, abandonar su operación o trasladar su negocio de panadería a otro lugar.]

Aquí tenemos eso de “sin importar el derecho aplicable” y “si las partes negocian” al cual me he referido en los puntos (iii.) y (iv.) más arriba.  En definitiva, lo que se demuestra, es que una vez que el derecho está claro —en el caso, gracias a una sentencia— si las partes negocian, el resultado de esa negociación puede dejar sin efecto la sentencia. Y ambas partes estarán felices de hacerlo; incluso la vencedora en el juicio, si es que la vencida lo compensa por ceder su derecho.

En cuanto a los costos de transacción mencionados en el punto (v.), éstos son los costos de definir, establecer, negociar, ceder, y ejercer derechos.  Si dichos costos son bajos —tasas judiciales, honorarios, tiempo, etc.— habrá más negociaciones, porque el costo de reasignar derechos, será menor.

[La solución del problema depende principalmente de si el uso continuado de la maquinaria agrega más al ingreso del panadero que lo que disminuye el ingreso del médico.  Pero ahora consideremos la situación si el panadero hubiese ganado el caso. El panadero hubiese tenido entonces derecho a continuar operando su maquinaria ruidosa y generadora de vibraciones sin tener que pagar nada al médico. … El médico hubiese tenido que pagar al panadero para inducirle a dejar de usar la maquinaria. Si el ingreso del médico hubiese disminuido más por el uso continuado de esta maquinaria que lo que agregase al ingreso del panadero, claramente hubiese dado lugar a una renegociación en la cual el médico pagase al panadero para que dejase de usar la maquinaria.]

Finalmente, desentrañamos la eficiencia citada en el punto (vi.).  El resultado al que lleguen las partes, no va a depender de una sentencia, ya que lo determinante, es la utilidad, la eficiencia creada y la perdida (perdida y no pérdida, preste atención).

Más fácil:  Si mi panadería produce 10 unidades monetarias; y su consultorio produce 5 unidades monetarias; por más que una sentencia me ordene cesar el uso de las máquinas de panadería, seguramente yo le ofreceré 5 de mis 10 unidades monetarias a Ud., para que desista de la demanda o para que no aplique la sentencia.  Usted seguramente las aceptará, dado que obtendrá los mismos ingresos que si estuviese trabajando en su consultorio pero sin necesidad de hacerlo.

De lo contrario —si Usted no acepta—, yo dejaría de ganar mis 10.  Pero de la otra forma, Ud., gana 5 sin necesidad de hacer nada; y yo gano otros 5, en lugar de no ganar nada (si es que la sentencia que me ordena cesar la producción se cumple).

Además, contemplando las unidades monetarias globales, si la sentencia me impide producir a mí pero no a Usted, la cantidad total será de 5 unidades monetarias.  Las suyas.  Por otra parte, si llegamos a un acuerdo como el que describí más arriba, el total será de 10, y no de 5.

¿Entiende ahora por qué —en definitiva— el derecho aplicable es irrelevante?

§2.  United States vs. Causby, Thomas Lee –  (328 U.S. 256)

Bueno, ya lo he aburrido lo suficiente, y espero me disculpe.  No ha sido mi intención, pero era necesario para que Usted empiece a pensar aplicando el Teorema de Coase.

Llegó la hora de los pollitos en fuga.

Corría el final de la segunda guerra mundial.  En Greensboro, Carolina del Norte, un granjero llamado Thomas Lee Causby se dedicaba a criar pollos.  En las proximidades de su granja, el funcionamiento de un campo de prueba de aeronaves militares de la fuerza aérea, hizo que la producción de pollitos de Causby disminuyese.  El ruido y la vibración de las aeronaves de guerra, con sus poderosos motores a reacción, hicieron menguar importantemente su producción.

Tal era el ruido que producían los motores a chorro que algunos pollitos morían producto de esos ruidos constantes.  La ruina comercial del granjero estaba próxima.  Finalmente, los quebrantos lo obligaron a abandonar su negocio.

Un antiguo principio del derecho romano, indica que el dueño de un terreno, tiene el derecho de usarlo desde las profundidades del infierno y hasta las estrellas.  Suena mejor en latín: Cuius est solum, eius est usque ad coelum et ad ínferos. 

El granjero, demandó al gobierno federal.  Entendía que se afectaba su derecho de propiedad.  Habría existido una suerte de ‘expropiación’ de su granja al impedirle su uso.  Su argumento fue encuadrado en la Takings Clause, contenida en la Fifth Amendment.  En síntesis: si hay afectación por parte del Estado de un bien privado para darle un uso público, debía haber una compensación por dicha afectación.

Causby, quería aquella compensación por haberse visto privado de su negocio.  El gobierno federal opuso resistencia.  Sin embargo, la Supreme Court of United States, comprendió que hubo una afectación del derecho de propiedad; aclaró que debía brindarse una compensación.

Las conclusiones son evidentes, y si Usted comprendió el Teorema de Coase, ya lo aplicó durante la lectura del caso.  La sentencia, hipotéticamente, de haber impedido el funcionamiento de las instalaciones militares, en pos de permitir la cría de pollos, hubiese creado una situación de ineficiencia.  La utilidad que representa a un Estado en guerra una instalación militar, supera a la utilidad que aportaba Causby.

Sin embargo esa sentencia hipotética que impidiese el funcionamiento de la instalación militar, seguramente no hubiese sido cumplida, dada la mayor utilidad de estas instalaciones que el producto de la crianza de pollos.

El gobierno federal hubiese estado gustoso de pagarle al granjero una suma de dinero igual a la que percibiría por producir pollos;  el granjero, estaría sumamente gustoso de recibir esa suma sin la necesidad de trabajar en la crianza de pollos.  Advierta que esto fue lo que en definitiva ocurrió, dado que el gobierno federal debió compensar al granjero.

Pero, si inicialmente los derechos hubiesen estado claramente asignados, no hubiese existido necesidad de llegar a una controversia judicial, en la cual, ambas partes dedicaron recursos que podrían haber sido empleados en otros fines que les reportasen mayor provecho.  En definitiva, fue la falta de seguridad de quién tenía razón lo que hizo llegar el caso hasta la Supreme Court of United States.

El fallo analizado, data de 1946; en tanto que el Teorema de Coase fue expuesto en un trabajo del año 1960.  Sin embargo, la sentencia citada, puede encuadrarse dentro de las que cita Coase en The problem of social cost, obra de la cual, resultaría el Teorema.

§3.  Queridos legisladores y magistrados, a Ustedes

La moraleja de este trabajo; de la sentencia citada; y en parte del Teorema de Coase, apunta a la imperante necesidad de contar con derechos bien determinados.  Los derechos al ser bien determinados —como ya lo demostré— generan incentivos para negociar.  Por el contrario, si el derecho aplicable no es claro —porque las sentencias son muy oscilantes en su criterio sobre los mismos asuntos; o porque las leyes son ambiguas, oscuras, etc.— los destinatarios de las leyes y sentencias, no negociarán:  Seguramente promoverán juicios para dilucidar la cuestión y saber quién tiene razón.

Ello implica un costo de transacción para la asignación de recursos (de la parte condenada a la parte vencedora).  Estos costos de transacción, integrados por el tiempo perdido, los recursos humanos empleados; los emolumentos necesarios; etc., disminuyen el bienestar de las partes.

En otro trabajo me referí a que los legisladores deben promover el bienestar (ver artículo 75, inc. 18 y 19 de la Constitución Nacional Argentina).  Para dar cumplimiento a ese mandato, la normativa aplicable, debe determinar los derechos de suerte tal de generar incentivos para que las partes —conociendo ese derecho aplicable— lleguen a situaciones más beneficiosas, merced a sus negociaciones.

Otro tanto ocurre con los magistrados, en la medida que éstos, dictan día a día leyes individuales para el caso concreto que resuelven.  Sin embargo, cada pronunciamiento que realizan, tiende a aclarar —o no— el derecho que es aplicable.  Son dictados en un caso concreto, pero tienen efectos mediatos en los restantes.  En su caso, la unificación y clarificación de la jurisprudencia, será un elemento que dé bienestar a las partes; y no me refiero a las partes en juicio, sino a los eventuales litigantes.  Éstos, contarán con una jurisprudencia clara que les permitirá negociar y arribar a soluciones más eficientes.

* * *

Hice mi mejor esfuerzo.  Considero que el buen entendedor verá todas las cartas sobre la mesa y podrá sacar mayor o menor provecho de las líneas que anteceden; a los legisladores; a sus asesores; a los magistrados; a sus relatores; a los profesionales; a sus dependientes; a mis profesores y compañeros de estudio; a todos Ustedes.

Anuncios

Un comentario

  1. […] en aquél, no necesariamente descreemos de la necesidad de controles.  Precisamente, en “POLLITOS EN FUGA Y EL TEOREMA DE COASE”, sostuve que resulta imprescindible regular y establecer determinados derechos, para que un […]

    Me gusta

Dejar nota

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: