A 4 años de la promulgación de la Ley de Regulación de Tabaco: ¿Qué falta para la reducción del tabaquismo en Argentina?

Introducción

El 13 de junio del año 2011 Argentina promulgó la Ley 26.687 de Regulación de la publicidad, promoción y consumo de los productos elaborados con tabaco, de esta forma dio un salto histórico en la lucha contra la epidemia del tabaquismo. Desde esa fecha hasta hoy, las distintas provincias se están adhiriendo a esta ley y de a poco desarrollando programas para la prevención del tabaquismo. Sin embargo, la ley presenta ciertas lagunas que impiden que el control de tabaco por parte del Estado sea efectivo para disminuir la prevalencia del mismo.

Hoy mueren en Argentina alrededor de 40 mil personas a causa del consumo del tabaco[1]. La salud pública gasta alrededor de 20.000 millones de pesos al año[2] para enfrentar las enfermedades producidas a causa del tabaco. A pesar de estos números, el consumo se mantiene constante y la edad promedio de iniciación se ubica entre los 14 y 15 años[3].

En este ensayo se presentarán cuatro razones de por qué no se está pudiendo controlar efectivamente el tabaquismo y a su principal promotor, la industria. En primer lugar, se hará referencia a la parte impositiva y la necesidad de imponer un impuesto que sea pensado para la protección de la salud. Luego, se discutirá sobre la prohibición de publicidad, promoción y patrocinio y cómo la industria aprovecha las lagunas dejadas por la Ley 26.687. En tercer lugar, se ensayará una crítica a los sistemas de control en Argentina por parte del Estad Nacional y de las provincias. Por último, se hablará de la necesidad de ratificar el Convenio Marco de la OMS sobre el Control del Tabaco (CMCT).

El tabaco y los impuestos

En la Argentina el cigarrillo está gravado con cuatro tipos de impuestos: impuesto al valor agregado (IVA), impuesto indirecto al consumo, impuesto de emergencia y el Fondo Especial del Tabaco (FET). De esto se desprende que existen dos impuestos al consumo, uno de emergencia y un impuesto que vuelve a los productores del tabaco, FET, que desde hace años subsidia la actividad de la producción del tabaco, impidiendo de esta forma que se reemplace la producción tal como lo recomienda el CMCT[4].

Es decir, que no existe ningún impuesto que sea pensado para la protección de la salud. Medida que es recomendada por el CMCT[5], cuya eficacia ha sido probada en la mayoría de los países y regiones donde se implementó[6]. En la actualidad, Argentina va en sentido opuesto. No sólo no existe un impuesto que tenga como objeto la reducción del consumo de tabaco, sino que, por el contrario, cuenta con un impuesto que incentiva la producción.

Como consecuencia, Argentina cuenta con unos de los cigarrillos más baratos en la región y, durante los últimos años, éste se ha abaratado en comparación con la capacidad de ingreso real[7]. Por ende, se ha hecho más accesible para los nuevos fumadores, significando también esto un impedimento para que puedan curarse.

Prohibición de publicidad, promoción y patrocinio

La nueva Ley 26.687 prohíbe la publicidad, la promoción y el patrocinio[8]. Sin embargo, en el artículo siguiente establece como excepción los puntos de ventas[9] y aquella que es directa para fumadores que acepten recibir publicidad. La importancia de la prohibición es vital, pero al admitir la ley a los puntos de venta como excepción, la industria tabacalera hace de estos, verdaderos palacios de la publicidad dirigida a jóvenes fumadores o no.

La provincia de Santa Fe ha prohibido de manera total la publicidad dentro de su territorio y otras provincias van en camino a prohibirla totalmente (La Pampa, Neuquén y Mendoza). Esta medida es esencial para que la industria tabacalera no seduzca a los jóvenes.

A pesar de los esfuerzos de las provincias, a cuatro años de la ley, los legisladores deben evaluar que las excepciones no han sido completamente efectivas y que su permisión ha hecho que la industria tabacalera invierta todos sus esfuerzos en que los puntos de venta estén plagados de publicidad. Es esencial que Argentina reforme su ley y prohíba totalmente la publicidad, sin excepciones, tal como lo ha hecho Colombia[10].

Ausencia de controles

Este tema se conecta directamente con la efectividad del control del tabaco. A pesar de las críticas que se le pueden hacer a la ley, la realidad es que existe y es importante hacerla cumplir. Sin embargo, el Ministerio de Salud de la Nación, cómo así los ministerios provinciales, no han invertido suficientes esfuerzos en el control, permitiendo que la industria tabacalera viole las prohibiciones de publicidad y promoción, como así también se permite día a día que se vuelva normal fumar en ambientes cerrados.

El federalismo argentino genera confusión de competencias con respecto a los controles, es decir, si estos corresponden a los municipios, a las provincias o a la nación. Pero lo cierto es que un trabajo de coordinación de las jurisdicciones provinciales y nacionales permitirá despejar ciertas dudas sobre la aplicación del marco normativo. Controlar se vuelve esencial para que no se pueda, entre otras, cosas hacer publicidad en lugares asociados a los jóvenes.

El rol de los municipios en el control de ambientes libres de humo es también un punto esencial en la protección de la salud. Dada la gran cantidad de municipios autónomos que existen en Argentina, es de vital importancia que tanto el Ministerio de Salud de la Nación como los ministerios de las provincias, trabajen mancomunadamente para incentivar a los municipios a que controlen con seriedad y eficiencia.

Ratificar el CMCT

Argentina es uno de los pocos países miembros de la OMS que no ha ratificado el CMCT. El estar fuera del CMCT impide que el país adopte estándares internacionales en la materia y que se comprometa a aplicar medidas progresivas que protejan la salud de los habitantes.

Si se ratifica el CMCT, la Argentina se comprometería, entre otras cosas, a fijar impuestos y subir el precio del tabaco, a aplicar medidas para prohibir completamente la publicidad, la promoción y el patrocinio, como así también restricciones al empaquetado y etiquetado de los productos de tabaco. Se espera y desea que el país ratifique el CMCT cuanto antes.

Conclusión

Argentina ha mejorado y aplicado buenas políticas en control de tabaco en los últimos años, y más aún desde la entrada en vigencia de la ley 26.687. Sin embargo, esto va acompañado de la falta de aplicación de medidas de comprobada eficiencia, como lo son la aplicación de impuestos, la prohibición total de publicidad y la existencia de controles efectivos.

El camino iniciado por Argentina en el control del tabaco es correcto, pero necesita ser mejorado y apuntar hacia obtener mejores resultados. Para lograr esto, es fundamental que el país se una a los ya 180 países que han firmado y ratificado el CMCT. Esto dará fuerza a los gobernantes frente al poder de la industria.

Al fin de cuentas, si todas estas políticas son aplicadas se logrará un control efectivo del tabaco y la epidemia del tabaquismo en Argentina, bajando la prevalencia en el consumo y evitando que haya nuevos fumadores entre las niñas, niños y adolescentes. El control efectivo del tabaco, protegerá la salud de todos los argentinos.

[1] Más información: Ministerio de Salud de la Nación: http://www.msal.gov.ar/tabaco/index.php/informacion-para-ciudadanos/efectos-del-tabaco-en-la-salud

[2] Más información en http://www.iecs.org.ar/formularios/DECLARACION%20DIA%20MUNDIAL%20SIN%20TABACO%202014.pdf

[3] Más Información Ministerio de Salud de la Nación http://www.msal.gov.ar/tabaco/index.php/informacion-para-profesionales/tabaquismo-en-el-mundo-generalidades/situacion-en-nuestro-pais/consumo-en-adolescentes

[4] Las Partes, en cooperación entre sí y con las organizaciones intergubernamentales internacionales y regionales competentes, promoverán según proceda alternativas económicamente viables para los trabajadores, los cultivadores y eventualmente, los pequeños vendedores de tabaco (Artículo 17, CMCT)

[5] “Las partes reconocen que las medidas de precios e impuestos son un medio eficaz e importante de reducción del consumo de tabaco en diferentes segmentos de la población, especialmente en los jóvenes”. (Artículo 6, CMCT).

[6] Es el caso de Uruguay, El Salvador y el Estado de Nueva York entre otros.

[7] Rodríguez-Iglesias G, González-Rozada M, Champagne BM, Schoj V. Real price and affordability as

challenges for effective tobacco control policies: an analysis for Argentina. Rev Panam Salud Publica.

2015;37(2):98–103.

[8] Prohíbese la publicidad, promoción y patrocinio de los productos elaborados con tabaco, en forma directa o indirecta, a través de cualquier medio de difusión o comunicación (Art. 5. Ley 26.687)

[9] Exceptúase de la prohibición establecida en el artículo anterior, a la publicidad o promoción que se realice (Art. 6. Ley 26.687) a) En el interior de los lugares de venta o expendio de productos elaborados con tabaco, conforme a lo que determine la reglamentación de la presente ley; c) A través de comunicaciones directas a mayores de dieciocho (18) años, siempre que se haya obtenido su consentimiento previo y se haya verificado su edad.

[10] Ley Nro. 1335 del 21 de julio de 2009.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: